El bullying o acoso entre escolares
Es preciso aclarar que bullying es un término inglés que significa acoso escolar y todas sus variantes. Vale decir: hostigamiento, coacción, matonaje escolar/infantil, y demás, que evitan la cordial convivencia entre niños y niñas pertenecientes a alguna misma institución educativa. Ciertamente, este abuso es frecuente en diversos colegios, escuelas y jardines; no obstante, su detección es difícil.
El bullying se da a través de diferentes modalidades. Unas veces como defensa y posterior rencor y, otras, como directa intimidación. Los estudios de este tipo de problema infantil, que podría considerarse como un análogo o precedente del acoso sexual entre adultos, son diversos en diferentes países del mundo, como constante es su aparición conforme las instituciones educativas para menores crecen.
Entre las formas en que se presenta, destacan las de bloqueo social, hostigamiento, manipulación, coacción, exclusión social, intimidación, agresión y amenazas.
Este mecanismo del chivo expiatorio es un concepto acuñado por el estudioso francés René Girard, que consiste en la resolución de una crisis social a través de una víctima propiciatoria. Es decir, que para lograr la cohesión de una comunidad (en este caso un grupo infantil que determine el carácter sus componentes y su importancia) es preciso hallar a quien se pueda disminuir y culpar de los problemas.
Esto es, precisamente, lo que suele desencadenar el bloqueo social entre niños. Ocurren veces en que los líderes crean prohibiciones de jugar en un grupo, de hablar o comunicar con otros a los más débiles, o de que nadie hable o se relacione con ellos. Entre todas las modalidades de acoso escolar o bullying, ésta es la más difícil de superar, ya que se da invisiblemente.Estos indicadores terminan siempre con el llanto de los victimados y la burla de los ofensores. Como es lógico de interpretar, este comportamiento pretende presentar al niño, entre el grupo de iguales, como alguien débil, indigno, flojo, indefenso, estúpido, llorón, etc.
El acoso psicológico que se da en este estadio del acoso escolar es brutal. Generalmente se manifiesta desprecio, falta de respeto y desconsideración por la dignidad del niño víctima. Todas las formas de bullying se dan, vale decir, a través del desprecio, el odio, la ridiculización, la burla, el menosprecio, la crueldad, e incluso la manifestación gestual del desprecio y la imitación burlesca.
Aunque en la mayoría de casos se da verbalmente, la agresión puede llegar a darse también físicamente; no obstante, es poco frecuente.
En ese entender, el bullying aumenta a esta definición los comportamientos de acoso escolar que pretenden distorsionar la imagen social del niño y “envenenar” a otros contra él. La consecuencia directa de esto es que se presenta una imagen negativa, distorsionada y cargada negativamente de la víctima. La intención del agresor o grupo de agresores es la de disminuir al otro, provocar el rechazo de más compañeros y hacer que, con el pasar de los días, parezca que se merece lo que recibe.
Asimismo, encontramos la intimidación, que es la reunión de todas esas conductas que pretenden amilanar y destruir al victimado y, en una palabra, provocarle miedo. De la misma forma, está también la amenaza a la integridad de la víctima, que se puede presentar de diversos modos, contando el de la extorsión.
Cabe destacar que la Comisión de Educación ha aprobado el Dictamen de esta ley, cuya finalidad es “diagnosticar, prevenir, evitar, sancionar y erradicar la violencia, el hostigamiento, la intimidación y cualquier acto considerado como acoso entre los alumnos de las instituciones educativas”.
Por su parte la Vicepresidenta del Congreso, Alda Ríos de Hornung, precisa que “es de destacar la creación del Libro de Registro de Incidencias, con el que cada institución educativa tendrá la obligación de contar y registrar en él, los hechos sobre violencia y acoso que acontezcan, así como su investigación, resultado y sanción si fuera el caso”.
Finalmente, cabe añadir que las consecuencias de este problema en cifras, antes de la promulgación de esta ley, estiman que un 58% de la población infantil peruana está involucrada en acciones de bullying.


Guayana - Venezuela.-